Estoy cansada de recibir insultos por parte de mis padres, amenazas, de encerrarme en mi habitación a llorar, de que me afecte todo demasiado, estoy cansada de ser como soy, de tener miedo a expresarme, de sufrir, cansada de esta vida injusta.
Tengo todos los caprichos que quiero, pero las cosas materiales no me hacen feliz, por muchas cosas que tenga lo único que me falta, y lo más importante, es el cariño, sentirme querida, sentir que debo seguir por alguien el cual al menos me tiene afecto, alguien a quien le importo.
La vida se llevó de mi lado a las personas que mantenían día a día mi sonrisa y desde entonces no he vuelto a ser la misma. Recuerdo como me abrazaba a sus fotos y lloraba durante toda la noche, cosa que aún sigo haciendo en ocasiones y es que así de alguna forma los siento cerca de mí.
No soy la chica perfecta físicamente y tampoco por dentro, pero si tengo un corazón y todo aquello que me dicen me duele, me duele como si me clavaran un puñal, soy humana y por tanto tengo sentimientos.
Estoy harta de esa fachada de chica fuerte alegre que todo le importa una mierda, estoy harta de dar y no recibir nada a cambio. Un día todas aquellas personas que en algún momento se rieron de mí o me hirieron de cualquier forma se darán cuenta de la persona que perdieron. Entonces será ahí cuando vendrán los lamentos y los llantos, cuando ya no esté aquí, cuando ya haya dejado de sufrir para entrar en una nueva vida en la me podré reunir con aquellos seres queridos que un día la vida me arrebató.
Pero entonces ya será tarde, demasiado tarde.