viernes, 18 de enero de 2013

Deja tu orgullo a un lado.

Hay veces en las que sientes que debes pedir perdón, quizás no sabes el por que pero dentro de ti hay algo que te dice que es lo correcto y es ahí cuando decides decir esas dos palabras tan difíciles de pronunciar que te hacen dejar tu orgullo a un lado, esas dos palabras, esas siete letras: lo siento.
Y es ahí cuando te quedas a gusto, cuando te das cuenta que te has quitado un peso de encima sin saber porqué pero te sientes mejor contigo misma y esa sensación de bienestar y de tranquilidad te gusta.
Y es que a veces queridos amigos hay que dejar el orgullo a un lado, olvidar todo lo malo y recordar lo bueno vivido y pedir perdón, por todo aquello, por todo lo que hiciste y lo que no, por todo lo que dijiste y lo que no dijiste pero si pensaste, por todo lo que algún día callaste por no hacer daño pero aún así hiciste más. Así que mi consejo es el siguiente: mejor perder por unos segundos tu orgullo que a las que quizás sean las mejores personas que puedas encontrarte en tu vida.
¿Qué pensáis ustedes queridos lectores?

domingo, 13 de enero de 2013

Esta soy yo, una chica invisible para la sociedad.

Sabéis lo que es ¿sentirse sola?, ¿invisible?,¿no sonreír?, ¿no disfrutar?, ¿no tener ilusiones o sueños por los que luchar?.
Soy una chica, una adolescente, mi nombre es... bueno eso mejor no lo diré todo quedará en anónimo, estudio bachillerato, primero de Humanidades para ser exactos, soy morena, de estatura media y con unos kilos de más, la verdad, paso desapercibida, jamás alguien se ha fijado en mí, pero eso ya no me importa.
Me gusta leer, escribir, bailar, cantar etc.
¿Qué si tengo sueños? Claro, claro que los tengo, pero no creo posible que algún día se cumplan. Mi meta en esta vida simplemente es ir a la Universidad, estudiar psicología y después estudiar algo de moda, estilismo etc y en cuanto acabe mis estudios irme, irme lejos de aquí de mi ciudad, a un país distinto, a otro continente, nuevo idioma, nuevas personas, nuevos lugares que visitar, nuevas calles por las que pasear, nuevas vistas al despertar, alejarme de todo esto, de toda esta rutina que tanto me cansa.
Los amigos los puedo contar con una sola mano y me sobrarían dedos, soy una persona tímida, a veces insegura de sí misma, un poco torpe, tonta, risueña y muy soñadora, demasiado romántica, tanto que aún sigo creyendo en esa estúpida historia del príncipe azul, sí soy patética lo sé, ese príncipe azul nunca llegará y yo me quedaré aquí sola con mis 10 gatos, bueno no, gatos no porque les tengo alergia, así que me quedaré sola..
Lo más curioso de todo es que no le tengo miedo a la soledad, es más es algo que me gusta, cuando estoy sola es cuando puedo pensar y reflexionar, leer tranquilamente sin que nadie me interrumpa, escribir bobadas que nadie leerá nunca y alguna que otra carta a ese "amor secreto" la cual nunca llegará a sus manos porque yo me encargaré de guardarla en una caja con candado, cantar delante del espejo sujetando el cepillo como si fuera un micrófono e imaginarme que estoy encima de un escenario y que todo el mundo grita mi nombre, bailar, saltar, hacer estupideces, ser yo misma, planear un futuro, aquel futuro que tanto deseo que llegue lo más pronto posible, recordar, ver fotos de seres queridos que ya no están a mi lado, llorar, sí llorar, me han dicho millones de veces que no debo llorar, pero a veces llorar es la única forma de expresar lo que tu boca no puede, lo que tu corazón siente.
Esta soy yo, ni más ni menos, una chica cualquiera, invisible en esta sociedad superficial, que lucha por conseguir su sueño y que su único propósito es ser feliz.
He aquí mi diario, aquí escribiré cada noche que lo vea conveniente, os diré como me ha ido el día, que he hecho etc , no pretendo aburriros, ni haceros cambiar de opinión respecto a nada, sólo que veáis que no todo es de color de rosa, que el mundo no es perfecto, que nadie lo es, sólo que sepáis como se siente una persona gracias a esta sociedad que tenemos.

Firmado: una chica invisible.